Asamblea Legislativa del Distrito Federal - V Legislatura
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Presentación Foro “Todos somos peatones”.

La ciudad de México es por sí misma una experiencia extrema. En este reducido espacio urbano se encuentra la más alta densidad poblacional y automotriz que haya registrado civilización alguna de la edad moderna. Junto con su área conurbada, la metrópoli, desde hace muchos años, ha rebasado todos los límites permisibles y posibles de una convivencia urbana mesurada, equilibrada, justa y viable.

Es absolutamente inocultable que los procesos humanos; los políticos, económicos y sociales y sobre todo los que tienen que ver con la acumulación de poder, han impreso su carácter a esta deslumbrante megalópolis. Cualquier observador de nuestra ciudad se percatará de inmediato que tras este trazo urbano, sus cifras, su efervescente dinámica y sus apariencias totales, hay una profundidad donde las diferencias son sustancia, las vidas distantes, las vivencias superlativamente diferenciadas. En esta coja modernidad la desigualdad social sigue siendo uno de los ejes culturales, rectores, de las apariencias. La desigualdad se expresa en todos los hábitos, desde los más ocultos hasta los más aparentes como es la forma de movilizarnos en esta ciudad.

Caminar en esta apretada urbe, es la suma de los riesgos, las vulnerabilidades, los desafíos y las habilidades. Quienes caminan de tiempo completo viven una continua discriminación. Caminar a flor de cuerpo, con la velocidad mínima del andar es exponerse a un sinfín de obstáculos, agresiones, trampas, ruidos, límites informales, que añaden riesgos accesorios. Penosamente en este pacto civil de usos y costumbres, el peatón lleva las de perder sobre todo por los significativos vacíos en las legislación. En la movilidad contemporánea de la ciudad de México el peatón está un poco más allá del último lugar en la protección jurídica. La deshumanización de la civilización entroniza al automóvil como el centro psíquico de la sociedad, invistiéndolo de jerarquía, ostentación y rasgo de poder. Obviamente, el polo opuesto es el peatón, los millones de peatones, aquéllos que caminan, a su ventura, sobre el breve espacio que le resta y que le deja una ciudad hechizada en la fluidez vehicular, una ciudad que tiene reservado el placer a la mirada del caminante. El peatón, el transeúnte, vive una segregación silenciosa donde día a día se le roba un poco más de espacio, de movimiento y de seguridad.

El interés de este foro es representar la multiplicidad de la experiencia peatonal, concebir al peatón como lo que realmente es, un grupo vulnerable, el mayor grupo vulnerable, diverso, en absoluta desventaja ante lo que afecta su trayecto: ser mujer, mujer con niños en brazos, mujer embarazada, enferma, adulto mayor; ser hombre, ciego, en padecimiento de alguna discapacidad, niño, niño en brazos. Cada persona que camina en estas calles se enfrenta a la indolencia.

El esfuerzo que emprenderemos está encaminado a conformar una estructura de legalidad que recoja la demanda legítima del individuo que a diario se confronta contra automovilistas, industrias, empresas, negocios, obras, operadores de vehículos, microbuses, perros, enseres, cables, agujeros, que no son conscientes de la extraordinaria fragilidad del cuerpo de los andantes. Construir una ley del peatón supone una revolución en la comprensibilidad de la ley, ya que el ser humano, el sujeto frágil, será puesto en el centro de la reflexión para considerar, desde ahí, una nueva constitución de la legalidad que pondrá en ley derechos y responsabilidades. Esta ciudad tiene la necesidad de caminar sobre un piso de leyes que posean la firmeza y la consistencia de ser respetadas y hacerlas respetar.

Otro gran aspecto de esta legislación, cuya transversalidad afectará otros ordenamientos, será la prioridad de recuperar el espacio público, la sanidad de caminar, crear paseos de fin de semana en todas las delegaciones, cerrar calles de uso bajo para caminar y pasear en bicicleta; generar obligaciones para abrir la posibilidad de un caminar seguro y respetado. Bienvenidos a este empeño común, este foro, que tiene un interés eminentemente democrático, una finalidad general, reiterar que, aunque una minoría tiene automóvil u opera alguna modalidad del transporte público o concesionado, es, en algún momento del día un peatón.

En este primer momento del Foro, habrá cuatro mesas: Humanidades, Cultura, Salud y Comunicación que integran la perspectiva institucional, de la Universidad Autónoma de la Ciudad, y un análisis urbanista de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. La visión del periodismo, la psicología, los cronistas, caricaturistas y un especialista de la salud. En una segunda parte el Foro abordará la perspectiva de las Organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, la ciudadanía, los artistas plásticos; el Gobierno de la Ciudad, la Consejería Jurídica y por supuesto las 16 delegaciones. En este segundo momento habrá un concurso de pintura y una feria temática.

Dos foros que concentran una gama de puntos de vista disímbolos, diferentes y sobre todo de aquellos que son la experiencia de la gente que a diario sale a la calle a hacer su día. Este esfuerzo está encaminado a construir una ley desde abajo, que no quede en letra muerta, que sea la legalidad de la demanda ciudadana misma. Por ese motivo se invitará a las diversas instancias de gobierno local y delegacional para escuchar y presentar a ellos los resultados de las dos partes del foro. Dado que esta ley quiere restituir a los peatones de su abandono jurídico, haremos las iniciativas convenientes para que esta ley se aplique y quien no la aplique será sancionado. Es la hora de todos, es la hora del peatón.

Discurso “TODOS SOMOS PEATONES” para iniciar los trabajos hacia una legislación del peatón.

Hoy, como nunca antes en su historia, la Ciudad de México combina una disponibilidad mínima de territorio con una sobrecargada demanda de movilidad humana y vehicular en la zona de mayor densidad poblacional, comercial, cultural y turística del país. Somos aproximadamente 8.7 millones de habitantes y por lo tanto somos 8.7 millones de peatones capitalinos, que sumados a la población de la zona metropolitana que en la mayoría de las casos pernocta en el EDOMEX y labora en el DF, llegamos a transitar por esta ciudad cerca de 15 millones de peatones al día.

A nuestro paso: banquetas estrechas o anchas en mal o muy mal estado, algunas con desniveles insalvables, ocupadas con enseres, materiales de construcción, cascajo, raíces de árboles, mobiliario urbano para publicidad, señalización, servicios o transporte, puestos de comercio informal, postes de luz y fuerza, de cablevisión y de cuanta compañía nueva opera servicios de televisión o Internet. Cabinas telefónicas, almacenes abiertos de mercancías diversas, vehículos de todo tipo y tamaño estacionados o maniobrando, inmuebles sobre todo comerciales que con o sin autorización de las delegaciones modificaron sus fachadas para convertirlas en estacionamientos privados.

A esta realidad se suman las conductas de convivencia ciudadana, de los usuarios y operadores vehiculares: altamente riesgosa, agresiva, aleatoria y poco consciente de la vulnerabilidad peatonal, en especial con las mujeres embarazadas, madres de familia, discapacitados, personas de la tercera edad, infancia, sector escolar, entre otros.

Y es explicable, ya que nuestra ciudad, por sus procesos sociales, históricos y económicos se caracteriza por el privilegio a una vialidad orientada al automóvil, excluyendo, la consideración y reflexión de la corporalidad del peatón. Simplemente hoy en la Ciudad de México los automóviles utilizan el 80 % de las vialidades, dejando a los peatones solamente un 20 % de la infraestructura vial.

Así mismo las previsiones de especialistas indican que habrá 4. 5 millones de vehículos en el Valle de México en 2010, lo cual evidentemente anulara cualquier posibilidad de sustentabilidad en la movilidad urbana y la peatonalidad.

Y mientras tanto, nosotros los millones de peatones, sorteamos todo este universo de procesos, obstáculos y peligros sin una conciencia y conocimiento claro de nuestro carácter individual y vulnerable, sin saber que podemos hacer o exigir. Sin sabernos la primerísima mayoría desplazándonos por fuerza motora propia bajo niveles de alto riesgo y de vulnerabilidad creciente.

Los orígenes y razones de esta realidad son múltiples, sin embargo brilla el superficial, disperso y laxo marco jurídico que reconozca al peatón, que defina con precisión sus obligaciones y derechos, que observe y contenga sus características particulares, especiales y transversales.

Hoy millones de ciudadanas y ciudadanos caminamos, corremos, nos desplazamos en estas circunstancias por nuestras aceras, arroyos vehiculares, parques, plazas y jardines sin una legislación seria, concentrada y trasversal que reconozca nuestra vulnerabilidad y exija al Gobierno de la Ciudad y sus dependencias así como a las dieciséis Delegaciones impedir la obstaculización e inhibición del libre tránsito del peatón, su acceso a los inmuebles y la visibilidad, así como situaciones que ponen en riesgo nuestra seguridad.

Por todo lo anterior y en primera instancia nos pronunciamos por una conceptualizaciòn del peatón que contemple su carácter humano, sus necesidades reales, acciones que le permitan lograr su correcto desarrollo, con la generación de ordenamientos legales y políticas publicas que se integren de manera positiva con el entorno y las condiciones en las que actualmente se ve obligado a transitar.

Así mismo y tomando en cuenta que:

1. la brutal reducción de la disponibilidad de espacio peatonal sólo puede describirse como un acto discriminatorio hacia la mayoría, los peatones.

2. los peatones estamos expuestos de manera permanente a riesgos que dañan nuestra integridad física y mental.

3. la cultura de cuidado, prevención, respeto y solidaridad hacia el peatón en nuestra sociedad es prácticamente nula.

Decidimos anunciar la apertura de trabajos legislativos que culminará con Ley del Peatón. Para que este instrumento legal salga a la luz, se requiere una arquitectura programada de trabajos que construyan una legislación bajo criterios de calidad, eficiencia y viabilidad. Para ello invitamos a especialistas en la materia, a organizaciones no gubernamentales, entidades de gobierno e institutos y a toda persona que desee hacerlo, a participar en la construcción de este ordenamiento.

Esta ley no se creará en la oficina, ni vendrá por instrucciones de arriba. Será una hechura social. Se realizarán sondeos específicos de vivencias reales de distintos puntos de la ciudad, grupos de enfoque, foros, grupos de análisis y recorridos. Habrá página de Internet, consulta a domicilio y teléfono para recepción de propuestas. Recogemos y seguimos recogiendo las contribuciones para una legislación de amplio espectro, en tiempo, espacio y acción educativa. Uno de los objetivos principales es que esta ley forme cultura, protección, bienestar y seguridad para los peatones a través de la educación. Aseguraremos el cumplimiento de una legislación coercible que no sea letra muerta y en primera instancia piense en el peatón y produzca soluciones y procedimientos reales para la atención de las demandas de la movilidad peatonal.

Para ello propondremos al pleno como parte integral de este ejercicio un paquete de modificaciones imprescindibles a los ordenamientos legales que inciden en la calidad de movilidad peatonal.

Estos son:

  • Ley de la Administración Publica Local
  • Ley de Transporte y Vialidad
  • Ley de Cultura Cívica
  • Ley de Desarrollo Urbano
  • Ley de Obras Públicas
  • Ley de Salud
  • Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles
  • Nuevo Código Penal
  • Código Financiero

y las que sean necesarias.

Convocamos, asimismo, a la contribución y la reunión de comisiones que tengan vínculo con la experiencia peatonal como son Derechos Humanos, Discapacidad, Mujer, Grupos Vulnerables, Establecimientos Mercantiles. Convocamos a dependencias de gobierno a mesas de ínter institucionalidad. A los gobiernos del Estado de México, de Morelos, de Hidalgo, a sumarse a este esfuerzo. Cientos de miles de habitantes de sus estados viene al DF a trabajar principalmente, por eso los conminamos a dotarlos de una seguridad jurídica mientras se ubiquen en el DF. La Ley que concretaremos será para protección de cualquier persona que pise el DF. Sabemos que las soluciones en este sentido serán metropolitanas por eso la invitación para que la regulación sea homogénea.

Como conclusión de la primera etapa anunciamos la realización del Foro “Todos Somos Peatones”, que se realizara los días 7, 8 y 9 de febrero del año próximo, en donde se trabajarán desde una perspectiva de apertura legislativa los temas con visión ciudadana, sociológica, jurídica, académicos, de servidores públicos y experiencia ciudadana para adecuar y actualizar el marco jurídico. Habrá ponencias de derecho comparado nacional e internacional, recogeremos la experiencia de los servidores públicos, la perspectiva ciudadana, la infraestructura peatonal y el fortalecimiento de acciones para prevención de accidentes, entre otros.

Esta será una experiencia legislativa de vanguardia donde no habrá prisas pero no habrá pausas, porque queremos abrir la confección de una ley a la más amplia participación colectiva que haya existido para construir una legislación que nos atañe a todos.


Discurso DIPUTADO TOMÁS PLIEGO CALVO, ante toma de protesta de jefes delegacionales • 1º Octubre del 2006.

Diputado Presidente, ciudadana Jefa Delegacional, Jefes Delegacionales, diputadas y diputados federales, Senadores de la República, licenciado Ricardo Ruiz, Secretario de Gobierno de la Ciudad de México; maestro Bernardo Bátiz, Procurador General de Justicia del Distrito Federal; Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, compañeras y compañeros:

El grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en esta IV Legislatura da la bienvenida a la Jefa Delegacional y los Jefes Delegacionales del Distrito Federal y desea para sus administraciones que el bienestar de la ciudadanía sea la única recompensa, la única riqueza, el objetivo y el horizonte de su labor.

Son ustedes los gobernantes de las 16 demarcaciones que componen nuestra ciudad. Ello conlleva la enorme responsabilidad de ejecutar acciones de gobierno acordes con el mandato de una mayoría y bajo una legislación específica.

Vienen ustedes de una elección contundente, limpia, de extracción netamente ciudadana, sin apuntalamiento de recursos públicos, sin intervención de instituciones y mucho menos sin el apoyo o consejo de entidades de la iniciativa privada. Nada puso en riesgo su elección. Son vanguardia de origen democrático, lo contrario a una imposición espuria. Con ese orgullo, esa tranquilidad y ese espíritu podrán recorrer las calles que han de servir. Son ustedes, jefa, jefes delegacionales, la traducción exacta y digna de una legitimidad vuelta legalidad.

Precisamente la dimensión de la legitimidad que los impulsa es el tamaño de la responsabilidad por la que tomarán protesta. Afortunadamente hoy sus gobernados son mujeres y hombres avezados en recursos de exigencia crítica y propuesta objetiva, conscientes de que su jefa delegacional y jefe delegacional no serán ni por asomo los corruptos e ineficientes seudo gobernantes de la era del Departamento del Distrito Federal.

Por otro lado, ciudadanos delegados, ciudadana delegada, las diputadas y diputados presentes en el marco de la legislación vigente que regula y que sanciona positiva o negativamente, contenida en el Estatuto de Gobierno, seremos también garantes del cumplimiento de sus obligaciones, compromisos y de la atención a las exigencias ciudadanas.

Ahora bien, en el grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática tenemos perfectamente claro que el congelamiento de la reforma política del Distrito Federal mantiene vivas lagunas facultativas que hoy padece el ejercicio de gobierno delegacional y que van desde los actos mínimos hasta los temas centrales.

Por ejemplo, un jefe delegacional no puede ordenar el retiro de un vehículo abandonado en la vía pública, no puede instruir la colocación de un semáforo en un cruce peligroso, no puede adquirir un inmueble para una actividad cultural o social.

En materia de presupuesto las delegaciones libran una batalla permanentemente para agilizar a quienes administran los presupuestos que le fueron asignados.

En materia de seguridad pública son los delegados y sus funcionarios quienes reciben de manera permanente demandas y quejas en torno a la inseguridad y sin embargo no tienen facultades ni mando sobre los cuerpos policíacos.

En resumen, las delegaciones no cuentan con patrimonio propio ni personalidad jurídica, tienen autonomía funcional en acciones de gobierno y sin embargo las delegaciones, y hacemos énfasis en esto, han sido, son y seguirán siendo de los tres órganos de gobierno del Distrito Federal la primera línea de contacto con la ciudadanía.

Es por ello que proponemos que las 16 jefaturas delegacionales se integren a las mesas de trabajo que se instalarán con el objetivo de analizar y profundizar los temas que habrán de ser aprobados para la transformación política-jurídica de la ciudad de la esperanza.

Respecto a los legisladores del grupo parlamentario del PRD, informo que estamos conscientes del reto asumido, tenemos absoluta claridad de la responsabilidad que ello implica. Sabemos que la imagen del legislador ha caído en sus niveles de credibilidad y de confianza, incluso ha creado una franca molestia en el grueso de la población.

La inmadurez, frivolidad y la falta de disciplina en unos cuantos ha generado esta negativa visión de un órgano de gobierno indispensable para el desarrollo político, económico y sustentable de la ciudad de México. Revertir esta situación es imprescindible.

Por ello nos comprometemos a seguir trabajando incansablemente, ha mantener el carácter de empleados públicos, a sostener una conducta honrosa, transparente y austera teniendo siempre como principal línea de trabajo el interés ciudadano. No quitaremos el dedo del renglón, dignificar el Poder Legislativo Local por el bien de todos será el objetivo permanente de nuestra labor cotidiana.

Por ello ratificamos la convicción de conformar una mayoría que acorde con el mandato popular trabajará para darle a esta Legislatura y a la continuidad de la construcción de la institución un perfil democrático y democratizante.

Aquí hemos de aprobar, reformar, derogar y abrogar leyes que correspondan al exigente concepto de democracia.

Asimismo, revisaremos y aprobaremos un presupuesto equilibrado que conforme a los principios de austeridad se destine en beneficio de la ciudadanía. Conceptualizar en leyes, acciones para crear cultura democrática es nuestra tarea.

Por otro lado, una adversidad ideológica con otros grupos parlamentarios y afinidades con quienes formamos la Convención Nacional Democrática, será el marco de nuestras labores. Como grupo parlamentario afrontaremos tales adversidades para delinear en esta ciudad una convivencia con equidad, transparencia, seguridad, eficiencia y austeridad.

Nosotros estamos claros que aquí acaba el discurso y comienza la práctica. Es con leyes y gobernabilidad democrática con lo que se construirá el futuro de la ciudad de México. No nos detendremos en la alternancia, no desviaremos ni adecuaremos la ruta de la transformación real a las exigencias del mercado, éste es un recurso traidor. La derecha usufructúa la palabra democracia, porque ha tenido que maquillar sus intenciones profundas de encarrillar al país, a la línea industrial de producir dinero para pocos y venderse electoralmente como una opción de equidad.

El concepto de democracia exige un impulso y una realización específica o estamos con el pueblo o cooperamos en la profundización de las leyes del mercado, del dinero, del placer por el sufrimiento ajeno.

La opción por los pobres es una elección de vida y es una elección de democracia. Mientras en este país el equívoco estado de derecho que crea prosperidad ilimitada para pocas familias se esfuerza por ocultar su infestación terminal del cáncer de la corrupción y la impunidad, millones nos aprestamos a una ruta de crear instituciones de confianza que cumplan con su sentido.

En esta época de inocultable polarización por una fascista decisión de fomentar odio y miedo como propuestas de campaña, se han externado explícitamente las discrepancias y la discriminación sin disimulo.

Existe la enferma creencia de que la justicia democrática es que los pobres quieran lo que tienen los ricos. Esta reducción ruda simplemente no puede reconocer la amplitud del fenómeno humano de la dignidad; y la dignidad requiere justicia, la dignidad requiere actuar conforme a principios, la dignidad requiere la materialización del proyecto alternativo de Nación. Este proyecto tiene adversarios, tiene adversarios que obedecen a las familias del poder.

Es la derecha que tiene vestigios del radicalismo fascista que vive de la jerarquía, de la discriminación, del racismo y de no ver que el país está sumido en una aberrante desigualdad social; es la derecha más conservadora la que ahora impone a una persona que ha permitido ser usada como presidente espurio.

Nosotros creemos que se puede fundar dialéctica y materialmente el fenómeno ético y que una vez convertido en cultura cualquier rasgo de la derecha será una patología más.

Ciudadana Jefa Delegacional, ciudadanos Jefes Delegacionales: Esta es la postura y objetivo del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática compuesto por mujeres y hombres que desde hace décadas luchamos por la transformación política social del país y de esta gigante y magnífica ciudad que el próximo 20 de noviembre será sede de la toma de protesta del Presidente legítimo de los Estados Unidos Mexicanos Andrés Manuel López Obrador.


Discurso de comparecencia del secretario de Transporte Ingeniero Luis Ruiz. 24 octubre 2006.-

Ingeniero Ruiz Hernández, Secretario de Transporte y Vialidad del Gobierno del Distrito Federal; funcionarias y funcionarios de la SETRAVI; diputadas y diputados.

Tenemos frente a nosotros el encargo, la responsabilidad y la misión de construir la vialidad legislativa y ejecutiva para asegurar y mantener las disposiciones normativas y acciones de gobierno sobre las que descansa la movilidad de uno de los mayores conglomerados humanos, vehiculares e infraestructurales que tiene nuestra civilización.

Los márgenes de maniobrabilidad real del tránsito y tráfico de la Ciudad de México han sido, son y serán extraordinariamente complicados.

La creciente densidad demográfica, el intenso movimiento humano por sí mismo y a través de numerosos tamaños y modelos vehiculares exigen una legislación responsable y una acción eficiente y disciplinada del Ejecutivo. En la actualidad la ingente masa vehicular, la demanda humana y de insumos múltiples, a todas luces nos ha rebasado.

Hay varios estratos de gobierno que tienen que hallar las coincidencias y correspondencias necesarias para lograr que las necesidades reales del peatón usuario tengan una satisfacción suficiente, un difícil equilibrio que tiene que centrarse en el usuario, en el peatón, en el transeúnte. Ese es el objetivo real, racional y final de las legislaciones y esa es la labor de las instituciones, crear satisfactores y bienestar a los cánones e índices ciudadanos.

Asimismo, la ciudadanía no niega de ninguna manera que restan muchos pendientes, hay demasiados autos en circulación, 1 millón 300 mil más que hace 10 años; operadores y particulares que muestran un olvido del andante y de sus compañeros de viaje en otros automóviles; taxis que ya no se sabe si son regulares o no, cuáles son seguros y cuáles no, las tarifas incontrolables.

Estamos ceñidos, señor Secretario, de múltiples crisis que intentarán cercar nuestros desempeños. Instituciones, recursos, herencia centralista, economía, cultura, una ciudad sin facultades jurídicas suficientes y una enorme complejidad de los entornos metropolitanos son factores a despejar.

Sin embargo una tarea imprescindible para todos consiste en la imperiosa necesidad de establecer una coordinación entre el Gobierno Federal, el Gobierno del Distrito Federal, el del Estado de México, su Congreso, instituciones, especialistas, esta Asamblea Legislativa y las 16 Delegaciones que conforman el Distrito Federal.

Para empezar, insistimos, se requiere de una gran disciplina y tenacidad; vemos por ejemplo en su informe que el Programa Integral de Transporte y Vialidad se publica en 2002 y que apenas en 2003 se instaló el Cuerpo Colegiado Interdependencial para seguimiento del programa citado. 28 sesiones ordinarias a la fecha. El enorme esfuerzo intelectual de crear la sustentabilidad, la integralidad, el desarrollo, las conductas organizacionales, los flujos trasversales no puede cultivarse con una frecuencia de reuniones tan baja. Propondremos como obligatorias resolutivas y ejecutivas reuniones mensuales con la participación principalísima de las 16 Delegaciones. Es imprescindible un Cuerpo Colegiado que genere lo que hace falta, saltar del estrato de lo organizacional a la sistematicidad y coordinación creativa y compleja.

Ingeniero Luis Ruiz, su prestigio académico es reconocido por propios y extraños, sin embargo está usted al frente de una de las dependencias más complejas del Distrito Federal hace sólo unos meses, lo cual le imposibilita de desarrollar planes, métodos, programas a mediano y largo plazo. No obstante, su profesional Dirección durante el tiempo que resta de esta administración, es viable tomar en cuenta la diversidad de puntos de vista que más allá de las posturas políticas son la riqueza y pluralidad de propuestas que se emiten desde las experiencias individuales y colectivas y que deberán conformarse como un caldo de cultivo para resultados mucho muy eficientes en materia de tránsito peatonal y vehicular, transporte y vialidad.

Por nuestra parte estamos dispuestos a trabajar arduamente con las instancias del Ejecutivo correspondientes. Tenemos claro que ningún gobierno puede hacer nada solo. En el caso de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se tiene un gran pendiente con los ciudadanos. Estamos obligados a crear una comunidad deliberativa y creativa de alto nivel. Tenemos la representación idónea, donde se erigirá el orden, el análisis, la invitación e integración de la participación especializada, la voluntad política y sobre todo crítica.

El grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática tiene muy claro la convicción de que vamos a entregar cuentas satisfactoria a la ciudadanía, de nuestros diputados saldrá la ingeniería legal de transporte y vialidad que legislativamente hablando contendrá la gestión de la movilidad individual y colectiva.

Ciudadano Secretario:

Hemos sido testigos de los posicionamientos de los grupos parlamentarios que me antecedieron. Escuchamos posiciones de adversidad y oposición política que tienen consideraciones acertadas pero que en la mayoría de los casos carecen de autoridad moral.

Por ejemplo, tenemos aquí a una oposición que se ahogó en corrupción y en una riqueza inexplicable, la que asesinó su propia opción democrática, la que festina su criminal modelo económico que inauguró la sistematización de la pobreza, la corrupción y la impunidad, la que padece la insensibilidad e incapacidad de reconocer el propio rostro de la degradación, esa que ha escatimado a los capitalinos de su reforma política atesorándola para un probable retorno.

hago una reflexión importante sobre lo que piensa un peatón en la ciudad de México. Hoy por hoy un usuario, un peatón, un transeúnte, puede ver que su viaje en los colectivos a veces es difícil, pero no imposible, que el costo es menor que en otros Estados, que hay molestias por el deterioro de las unidades y ciertos tratos y conductas nocivas de algunos operadores; su estancia en el Metro es soportable, rápida, salvo en algunos momentos, el haber sustituido al 100 por ciento las 1,286 unidades de la red de transporte de pasajeros fue también un paso importante.

De igual manera, ve invertido sus impuestos en un moderno y eficiente Sistema de Transporte Colectivo, el Metrobús, que ya tiene aquí su matahari. De igual manera, hace uso de los distribuidores viales y de los segundos pisos.

En suma, la mayoría de los residentes en nuestra capital reconoce el esfuerzo hecho por el Gobierno del Distrito Federal en materia de transporte y vialidad..

Particularmente al mantener sin aumento las tarifas de transporte público durante todo el sexenio en beneficio, claro está, de los que menos tienen. Por el Bien de Todos, Primero los Pobres.


Palabras para presentar punto de acuerdo del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática de la IV Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal sobre los daños de la construcción del Ferrocarril Suburbano.

Someto a la consideración de esta Diputación Permanente la proposición de urgente y obvia resolución con punto de acuerdo para que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal exhorte al Gobierno Federal para que en coordinación con el Gobierno del Distrito Federal y los gobiernos delegacionales en Azcapotzalco y Cuauhtémoc instalen una mesa de trabajo con carácter urgente en la que se den a conocer entre otros datos los resultados de los estudios de impacto ambiental y urbano con motivo de la construcción del proyecto de ferrocarril suburbano de la zona metropolitana del Valle de México. Por parte de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal participarán en Comisiones Unidas de Transporte y Vialidad y de Desarrollo Metropolitano, bajo los siguientes considerandos:

a).- Que el ferrocarril suburbano de la zona metropolitana del Valle de México es una obra del Gobierno de la República que se realiza en territorio del Estado de México y del Distrito Federal, que en su primera etapa correrá de Buenavista en el Distrito Federal a Cuautitlán en el Estado de México.

a). Que en el Distrito Federal su construcción cruzará las delegaciones Cuauhtémoc y Azcapotzalco, en particular atraviesa colonias que combinan los índices más altos de marginalidad, pobreza, violencia, deterioro y delincuencia del Distrito Federal, sumando a bajos niveles económicos y niveles educativos por debajo del promedio. Un ejemplo de ello es la colonia Atlampa que concentra los daños de un modelo económico neoliberal generador de desigualdades, sumado a un paisaje urbano hostil para el desarrollo urbano.

b). Que el ferrocarril suburbano es un proyecto que por sus propias dimensiones es de alto impacto metropolitano, es una obra que genera una multiplicidad de impactos, los positivos serán sin duda significativos, entre otras cosas por el reconocimiento del ferrocarril como medio de transporte no contaminante, moderno y eficiente. Sin embargo, los impactos negativos naturales en toda obra mayúscula deben de ser mitigados y atendidos con prontitud y como lo marcan las leyes y los tiempos actuales también de manera mayúscula, atendiendo con responsabilidad los reclamos de las voces más débiles y que no han tenido eco en su legítimo derecho a una vida digna. Cientos de vecinos han externado sus quejas y demandas y como respuesta han encontrado una deficiente y a veces nula política de atención y mitigación de impactos negativos que debe acompañar a toda obra que propicie cualquier molestia en su modo de vida.

c). Que lo anterior se ha constatado a través de diversos recorridos en los que ha sido posible detectar entre otras las afectaciones siguientes: la obra se realiza sin señalamientos de seguridad tanto para los trabajadores como para los vecinos de la zona, generando una inseguridad en el paso peatonal de los transeúntes; la zona afectada está convertida en un gran basurero en donde no hay servicios de limpieza y recolección de basura y cascajo; no se observa la aplicación de un programa de mitigación ambiental que proteja a los habitantes de la zona de las labores de la obra y de los daños que ésta ocasiona en el medio ambiente, afectando con grandes e inacabables nubes de polvo y ruido muy por encima de los niveles permitidos; no hay señalizaciones adecuadas para la peatonalidad. La avenida Eulalia Guzmán, a la altura de la calle de El Nopal se estrecha de 5 carriles hasta formar un embudo de un solo carril, lo que propicia asentamientos vehiculares, una competencia interminable por el paso automotor, sobre todo en días laborales, dejando a los peatones sin protección.

Que en el caso particular de las colonias Santa María la Ribera, Tlatelolco y Atlampa las obras han transformando el espacio y se han propiciado que parte de las colonias quedan encerradas o marginadas o la vigilancia policial, lo que ha aumentado la inseguridad y propician mejores condiciones para la delincuencia en el lugar, zona que ya era considerada como una de las que padece los más altos índices delictivos en el Distrito Federal.

e).- Que después de varias reuniones se constata que los vecinos no conocen los estudios de impacto ambiental y urbano que fueron realizados previo al inicio de la obra, no hay información comprensible orientadora, continua y suficiente para despejar todas las dudas y preocupaciones naturales de quienes han visto transformar violentamente su entorno, el paisaje, el tránsito, el tráfico, la movilidad de vehículos, los desplazamientos peatonales, la seguridad y los hábitos vecinales, así como las daños presentes y futuros que puedan surgir en los inmuebles habitacionales.

Por lo anterior y en defensa de los derechos de los vecinos residentes en las Delegaciones Cuauhtémoc y Azcapotzalco se formula la siguiente proposición de urgente y obvia resolución con punto de Acuerdo.

Único.- La Asamblea Legislativa del Distrito Federal exhorta al Gobierno Federal para que en coordinación con el Gobierno del Distrito Federal y los Gobiernos Delegacionales en Azcapotzalco y Cuauhtémoc instalen una mesa de trabajo con carácter, en la que se den a conocer, entre otros datos, los resultados de los estudios de impacto ambiental y urbano con motivo de la construcción del proyecto de ferrocarril suburbano de la zona metropolitana del Valle de México. Por parte de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal participarán en Comisiones Unidas de Transporte y Vialidad y Desarrollo Metropolitano.


Carta enviada al Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México.

Asamblea Legislativa del Distrito Federal a 28 de marzo del 2007.

Cardenal Norberto Rivera Carrera.

Arzobispo Primado de México.

P R E S E N T E.

Mi nombre es Tomás Pliego Calvo, Diputado local del Distrito Federal por la Delegación Cuauhtémoc, respetuoso de la vida religiosa. Leí las notas periodísticas en donde usted apela a la conciencia moral de los diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en donde, actualmente se deliberan muchas iniciativas de ley. He visto que usted ha reparado en una de ellas y ha puesto énfasis para disponer de los recursos de difusión de la Iglesia para hacer un llamado a los feligreses para, cito: “defender a la vida”.

Asimismo ha externado, en una generalización, que: “El valor de la vida, la dignidad de la persona y de sus derechos fundamentales son heridos, golpeados y minados donde las leyes no corresponden al bien de la sociedad, y se imponen desde los parlamentos toda una serie de medidas inicuas que vulnera a la familia y la vida".

Desde la calidad de mi persona y legislador local, ante su jerarquía, consciente de que nos encontramos, otra vez, ante una creciente y explosiva polarización social, le expreso que estamos preocupados por los avatares que atraviesa su conciencia al decidir expresarse y tomar postura política ante un tema que debate la sociedad.

Nos sorprende que su alta representación haya tomado la resolución de distraerse de las ingentes tareas de la misión eclesial y decida apelar a la conciencia moral de un ente mundano, los legisladores del Distrito Federal, renunciando a la discreción propia de quien ha asumido un destino espiritual, trascendente y religioso, cuando es la jerarquía eclesial la que debería enfrascarse en un crudo y nada complaciente análisis sobre la conciencia moral de quienes conducen los destinos de los poderes eclesiales.

Ustedes han estado ausentes, conscientemente, ante los agravios cruentos que se ha hecho históricamente contra la mayoría de la población de nuestro país solicitando ante el horror de un régimen de mercado, resignación. Esa es una posición de conciencia que se anula a sí misma. Infinidad de veces los más ofendidos y humillados han acudido ante los jerarcas a que tomen una postura contraria ante la indignidad de la pobreza, el infierno de la ignorancia, la impunidad absoluta, la cotidiana corrupción, la estulticia y la ceguera de quienes prefieren los métodos criminales de allegarse dinero sin trabajar. Son ustedes quienes han propiciado un dilema espiritual de los fieles al ver una Iglesia acompañando a los actos del poder económico y del poder político, separados de las inconmensurables e infinitas experiencias de dolor de las víctimas y de la pobreza.

Antes que eso un grupo dentro de su Iglesia ha perseguido sistemáticamente a todo aquel que quiere que la Iglesia sea pobre y renuncie al oropel de los excesos. Teólogos comprometidos con la opción por la pobreza son excluidos del proceso de salvación moral.

Descifrar la realidad es un reto humano, el qué y cómo hacer para que en este mundo se conozca la paz de la equidad, el respeto y la tolerancia y desplazar así los modelos económicos de la muerte. Desempleo, enfermedades curables, la educación colapsada y ausencia de justicia: Una realidad ante la que solo han existido declaraciones débiles que no conmueven a quienes maquilan miseria. Todos aquellos que han tomado la decisión por mejorar el mundo desde la misma Iglesia son segregados por criticarla sanamente. Hoy nos visita uno de ellos Hans Kung, segregado del quehacer crítico de la iglesia y teólogo de la Ética Mundial al que hemos de parafrasear: “Una Iglesia que predica en contra de la pobreza masiva y la miseria del mundo que, sin embargo, con su posición sobre la regulación de la natalidad y la explosión demográfica, es corresponsable de esa miseria: se adquirió una réplica de la postura, bien lo recordamos, en contra de la píldora y del preservativo que podría tener mayor responsabilidad que cualquier estadista en el crecimiento demográfico descontrolado de numerosos países y la extensión del sida en África”. En otras palabras no puede exigir conciencia moral quien no ha concluido con el largo y sinuoso camino de crisis que se requieren para generar una personalidad ética que no quiebre el discurso con una práctica omisa ante la realidad.

Señor Obispo, le conminamos, con todo respeto, deponer la actitud de intervenir en lo que la sociedad mexicana puede resolver por sí misma. Apelamos a que confíe en la sabiduría social que sabrá dirimir sus conflictos y las legislaciones bajo las cuales convivir sin intervención pastoral. El pueblo bien sabe conducirse espiritualmente. Recordemos que la laicidad tiene una profunda razón de ser por las anteriores, y hoy actuales, actitudes de la iglesia. No hace falta el factor de encono, de arenga ácida que genere conductas confusas en quienes creen detentar pureza. No podemos contribuir con más odio en la ya terrible disparidad social en donde claramente se ha tomado opción por los pocos beneficiados de un sistema económico que festeja y se divierte sobre un manto de miseria, muerte, enfermedad, desesperación y migración de miles de millones de gentiles pobres.

Externo mi perplejidad y me sumo a los millones de personas en el mundo que no salen del estupor por ser testigos y testimonios vivos de una Iglesia con el estigma de una incongruencia radical: pregonar moral con el suplicio de una conciencia que ha estado al lado de los victimarios.

Las formas nativas de la corrupción. Discurso como diputado convencionista en el Foro de la Convención Nacional Democrática en el auditorio de la Alianza de Tranviarios. Febrero del 2007.

En primer lugar quiero explicar el título de esta ponencia. Todos conocemos perfectamente el concepto de corrupción. Los que estamos aquí sabemos que la corrupción tiene una presencia constante y definida en todas las prácticas sociales. La corrupción es todo aquello que invade negativamente a las relaciones entre las personas y puede ir desde aceptar una pequeña mentira hasta permitir u olvidar estructuras monumentales de corrupción como el Fobaproa o la corrupción en PEMEX. Aceptémoslo, la corrupción es el momento en el cual se permite que la descomposición intervenga, prevalezca y se mantenga sobre la salud de las relaciones. Una institución es aquello que permite que las relaciones entre gobierno y ciudadanía se conduzcan de manera positiva. Si en el proceso interviene algún germen de descomposición de alguna de las partes y la otra lo acepta, como dinero, favores, silencios, omisiones la relación toma otra figura y la institución sufre un trastorno. Hay instituciones que viven enfermas y el Estado o la Sociedad no quiere o no puede reconocer. Es cuando la corrupción absorbe a entornos más amplios y todos se ponen una venda en los ojos.

El Presidente Legitimo Andrés Manuel López Obrador se refirió esas instituciones como instituciones que hay que mandar al diablo. Muchos se escandalizaron y muchos defendieron la descomposición de esas instituciones que viven y persisten generando y viviendo de la corrupción. Sabemos de cuales se tratan. Ahí se fabrican riquezas inexplicables, beneficios para espíritus raquíticos, formas de vida ostentosas y ridículas para psicologías descompuestas.

Quien puede sostenerse libre de la corrupción y la señala y la critica es un espíritu libre. Liberarse requiere cumplir el círculo: no sólo no ser corrupto sino pelear contra lo corrupto, contra lo que corrompe, contra lo que acepta la corrupción , contra lo que la promueve a pesar de sus discursos moralizantes, contra quienes gustan de obtener más de lo que necesitan o de lo que trabajan. Decidirse a esta batalla es porque ha hecho una revolución en su conciencia. Y no se trata en el fondo de una actitud moral o de fé, sino de un carácter, un carácter que asuma en todo momento que no gusta de regalos, de favores, de obsequios, de entres, de cochupos.

Las formas nativas de la corrupción son aquellas conductas que no parecen tan escandalosas pero que son corruptas, lastimosamente corruptas y destruyen proyectos saludables, como partidos políticos, expresiones, trayectorias de vida, carreras políticas y principios éticos.

Una de esas formas es el tráfico de influencias, los favores que han invadido a dependencias de gobierno local y delegacional. Quienes crecimos en el PRD hemos visto como estas actitudes se reproducen en todos los ámbitos del partido y de funcionarios o trabajadores que pertenecen al PRD. Esa es una corrupción nativa, la que parece uso y costumbre. Las convicciones de izquierda, de justicia social, de transparencia que están suscritas en los principios del partido, se colapsan cuando es la propia militancia del partido que recurre a este corrupto modo cuando tiene la responsabilidad de trabajar para gobiernos o delegaciones.

Y no es cuestión del partido sino de una militancia espuria., una militancia débil o una militancia fingida. Esa es uno de los factores de la crisis del PRD cuyas corrientes han crecido con estos criterios, criterios y actitudes que provocan la huida ciudadana y la esclerosis de cualquier partido.

Otra de las formas nativas de la corrupción es el famoso nepotismo o la combinación de tráfico de influencias para favorecer a la familia. Y no nos vamos por la fácil hablando de otros partidos que sabemos que practican el nepotismo como deporte doméstico sino vamos a lo difícil, al PRD. Encontramos penosamente, en las nóminas de los gobiernos perredistas nombres y apellidos que se repiten reiteradamente. Sabemos que hay familias que tienen actividad politica en el partido desde hace décadas y que se ganan su puesto o su representación a pulso propio, pero también sabemos lo contrario y lo sabemos muy bien, que los repartos de lugares son cuotas familiares o afectivas o las dos juntas. Esto corroe al partido y sin ser un delito necesariamente pues no todos hacen negocio propio con el puesto. Porqué? Porque no deja que el partido, o las instancias gubernamentales ganadas por el partido, sea habitado por ciudadanos, por liderazgos, por carreras y talentos propios, por compromisos y responsabilidades personales, sino por una tendencia a llevar al trabajo la casa, de establecer parcelas territoriales con parentela. Esto, también es corrupción.

Otro gran aspecto que pocas veces ha sido considerado como factor de corrupción son las prácticas de la dilapidación, de disponer de los recursos públicos como caudal propio, como patrimonio para crearse una forma de vida ostentosa, lujosa, indigna de un militante de izquierda. Usar los recursos de los gobiernos para rodearse de lujos, de artefactos para crearse un rango y una ilusa pretensión, para desperdiciar energía, materiales y dineros públicos es un acto de cobardía, de pequeñez y de necedad y, por supuesto de corrupción porque es ahí donde comienza la descomposición.

El desperdicio y el uso de los recursos en las funciones de gobierno es una costumbre que ejercieron hasta la ignominia los gobiernos priistas. Nunca sabremos realmente el tamaño de ese delito, los miles de millones gastados en viajes lujosos, en viáticos, en casas, en placeres, en comidas entre otras cosas. Ahora vemos diputados y neofuncionarios priistas por ahí que continúan viviendo como ricos con el dinero que ustedes pagan con sus impuestos. Vemos a los panistas que vienen de familias adineradas ahorrándose sus lujos con el dinero de gobierno. Ya vimos lo que significó Fox, vistiéndose con el dinero de los impuestos, viajando y comprando, usando la institución presidencial para darse la vida que no pudo darse con trabajo digno.

Pero lo peor es que también vemos muchos compañeros del partido cojear del mismo pie y gracias al voto de la gente que refrendó al PRD en órganos legislativos y de gobierno, los vemos convertidos en funcionarios o diputados de lujo adquiriendo el triste espectáculo de la ostentación, de la dilapidación y de la suntuosidad, como huyendo horrorizados de las dignidades de la pobreza.

Por eso, en este momento anuncio que como diputado en la Asamblea Legislativa, como Delegado a la Convención Democrática, llevaremos la iniciativa de ley para que la Austeridad en el Distrito Federal sea una obligación de todos, una ley con facultad de exhibir y sancionar los actos de dilapidación como aquel caso de unos magistrados del Tribunal de lo Contencioso Administrativo que usaron una devolución del Impuesto sobre la Renta para comparse autos de lujo. Este robo acabará con esta legislación.

Incluiremos todo aquello que se le olvida ser austero, que se le olvida lo que es el servicio público, que no les pasa por la cabeza que están ahí no para enriquecerse ni para aliviar su ambición. Hemos visto pasar penosas figuras políticas que imaginan que el puesto les da rango, diferencia y superioridad. Una mentalidad, sí, pequeñobuerguesa.

Nuestra iniciativa incluirá a los órganos autónomos del gobierno de la ciudad y a la propia Asamblea Legislativa a una rigurosa observancia de la austeridad, curiosamente excluidos de la línea del comportamiento financiero racional. Esta iniciativa incluirá a las entidades que creyeron librarse de este virtuoso vínculo con la conducta democrática.

Asimismo llevaremos al Partido, a los funcionarios que tienen una responsabilidad por el voto al perredismo, a los legisladores que vienen de la Coalición por el Bien de Todos, un Código de Ética que tendrán que suscribir so pena de la exhibición pública, todos aquellos que se dicen de izquierda, que se dicen democráticos, que se dicen perredistas y que nos decimos obradoristas para comprometernos con principios de responsabilidad social, de austeridad, de constructores del proyecto de Nación que millones de mexicanos esperan.

La convención tiene la obligación de llevar como tema un análisis profundo de las formas corruptivas en los procesos sociales, políticos, de gobierno. Entender la corrupción, los porqués y paraqués, es tarea temática a desarrollar. La corrupción no es privativa de derechas e izquierdas, centros, arribas o abajos, es una conducta, una actitud y una forma de entender el mundo. Una revolución de la conciencia es lo que abatirá esta tendencia mayúscula que, hablemos claro, la izquierda sufre.

 
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